Israel cerró este martes los centros de votación en las primeras elecciones legislativas celebradas desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. La jornada estuvo marcada por una participación récord y una fuerte polarización política, en unos comicios decisivos para el futuro del primer ministro, Benjamin Netanyahu.
Según la Comisión Electoral Central, la participación había alcanzado el 74,3% dos horas antes del cierre de las urnas, el nivel más alto para ese horario desde 1988. Más de 5,4 millones de israelíes habían votado hasta ese momento, una cifra que ya superaba la participación total de las elecciones de 2022, cuando acudió a las urnas el 70,6% del padrón.
Las últimas encuestas previas a los comicios anticipaban que tanto la oposición como el oficialismo quedarían lejos de alcanzar las 61 bancas necesarias para obtener la mayoría absoluta en el Parlamento. Este escenario podría dificultar la formación de un gobierno y abrir una nueva etapa de negociaciones políticas.
Tras emitir su voto, Netanyahu denunció presuntos intentos de "robar las elecciones" y afirmó que tres altos funcionarios de la Lista Árabe Unida (Ra'am) habían sido detenidos en el sur del país con sobres llenos de dinero. No obstante, las autoridades electorales aclararon que los arrestos se produjeron cerca de los domicilios de los sospechosos, antes de que llegaran a los centros de votación, y señalaron que se investigaba un caso aislado.
El líder de Ra'am, Mansur Abás, acusó al primer ministro de mentir y de intentar infundir miedo para movilizar al electorado de derecha. En la misma línea, el partido Yashar, encabezado por Eisenkot, sostuvo que Netanyahu buscaba preparar el terreno para impugnar los resultados en caso de una derrota.
La jornada también registró un incidente en Tel Aviv, donde la policía arrestó a un hombre que llevaba un cuchillo y se acercó de manera amenazante al dirigente de izquierda Yair Golan.
Por otra parte, la Comisión Electoral Central rechazó un pedido del Likud, el partido de Netanyahu, para extender el horario de votación. Su presidente, Dean Livne, informó que habría excepciones en algunas localidades afectadas por las intensas lluvias, aunque no precisó cuáles. Medios israelíes reportaron interrupciones de la votación en Rahat, una localidad de mayoría beduina musulmana del desierto del Néguev, y en asentamientos israelíes cercanos a Hebrón, en la Cisjordania ocupada.