La Justicia de Brasil le asestó un nuevo y duro golpe al clan Bolsonaro. Apenas 24 horas después de su derrota en el balotaje presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva, el senador Flávio Bolsonaro denunció que la Policía Federal le exigió entregar sus pasaportes y le prohibió salir del país.

Según relató el propio senador en un video difundido en sus redes sociales, agentes de la Policía Federal lo abordaron en plena calle este lunes cuando salía de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de prisión domiciliaria por el intento de golpe de Estado. "Me ordenaron allí mismo, en la calle, que entregara mis pasaportes, y además tengo prohibido salir del país", declaró.

La resolución fue dispuesta por el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Alexandre de Moraes, el mismo magistrado que instruyó el juicio contra su padre y que lleva dos investigaciones en las que el senador figura como imputado. La medida también le prohíbe comunicarse con el abogado Willer Tomaz, amigo y presunto socio del senador, investigado por lavado de dinero en negocios vinculados a apuestas y por descuentos irregulares a jubilados del INSS.

Flávio Bolsonaro cuestionó duramente los fundamentos de la medida y la calificó como un "intento de intimidarme". Según su versión, la decisión de Moraes se basó en una declaración que su hermano menor, el exdiputado Eduardo Bolsonaro radicado en Estados Unidos, hizo en un podcast el pasado 23 de octubre, en la que sugería que Flávio debería abandonar el país si perdía la segunda vuelta frente a Lula.

"Yo nunca dije eso. ¿Eso es motivo para quitarme el pasaporte? ¿Eso es justicia?", se preguntó el senador, quien negó haber tenido intención de huir del país tras conocerse el resultado electoral. Además, remarcó que la resolución fue adoptada el domingo por la noche, inmediatamente después de confirmarse su derrota. "Piensen conmigo: si yo hubiera ganado las elecciones, ¿hubiera pasado lo mismo?", cuestionó.

La medida se enmarca en un complejo entramado judicial que rodea al senador. Por un lado, está siendo investigado por presuntas irregularidades en la financiación de la película biográfica sobre su padre, titulada Dark Horse. A esa causa se suma una segunda investigación en el STF por presunto blanqueo de capitales, relacionada con su amigo y abogado Willer Tomaz.

La decisión de Moraes también tiene un antecedente directo en la propia familia: este mes, el juez ordenó la detención de su hermano Eduardo Bolsonaro, quien vive en Estados Unidos y fue condenado a cuatro años y dos meses de prisión por promover sanciones contra Brasil ante el gobierno de Donald Trump. La orden establece que la Policía Federal deberá arrestarlo si vuelve al país.

Pese a la gravedad de la medida, Flávio Bolsonaro conserva su banca y sus fueros como senador hasta el final de su mandato, a fines de enero de 2027. En el mismo video en el que denunció la prohibición, el senador ratificó que solicitará la anulación de las elecciones presidenciales y calificó la decisión judicial como "una señal de que nuestra democracia quebró". "Se defenderá de esta aberración, que es un intento claro de intimidarme, pero nadie me va a callar", concluyó.