La Aduana de Posadas retuvo un colectivo de la empresa Expreso Paraguay luego de detectar que había superado el plazo autorizado para permanecer en el país. El vehículo, con patente paraguaya WHDF 454D, había ingresado vacío solo con su conductor bajo la modalidad de admisión temporaria, con vencimiento el 4 de agosto. Sin embargo, la empresa no gestionó la prórroga correspondiente y el micro permaneció en territorio argentino más allá del plazo permitido.
Según informaron fuentes del caso, el rodado había ingresado "en lastre", una situación poco habitual en este tipo de permisos que suelen utilizarse para viajes turísticos con pasajeros y hoja de ruta determinada. El chofer explicó en ese momento que el vehículo debía trasladarse hasta Posadas para realizar trabajos en un taller de la misma empresa, que opera tanto en la capital misionera como en Paraguay.
Cuando el colectivo se presentó para regresar a Paraguay, los aduaneros comprobaron que no existía ninguna extensión del permiso y dispusieron su retención. Las actuaciones fueron encuadradas en una presunta infracción al artículo 970 del Código Aduanero. Durante el procedimiento hubo quejas y reclamos de representantes de la empresa, aunque la medida se mantuvo firme.
Multa millonaria y garantía económica
La compañía se expone a una multa de hasta aproximadamente 35 millones de pesos. Para recuperar el colectivo mientras se tramita el expediente, la firma debió constituir una importante garantía económica. La sanción definitiva quedará en manos de la autoridad aduanera.
Impacto en el corredor turístico
El episodio trasciende a la empresa involucrada. El sector turístico de Posadas viene impulsando la creación de un corredor o carril turístico, similar al que funciona en Puerto Iguazú, para agilizar el paso fronterizo de colectivos, minibuses, combis y tráfics con pasajeros entre Posadas y Paraguay.
La iniciativa busca reducir las demoras y facilitar el movimiento de turistas entre ambos países. Sin embargo, para avanzar hacia controles más ágiles resulta indispensable un alto nivel de cumplimiento de las normas por parte de las empresas transportistas. Situaciones como esta terminan jugando en sentido contrario: refuerzan la necesidad de que los organismos fronterizos controlen individualmente los vehículos, su documentación, permisos y condiciones de ingreso y egreso.
En consecuencia, este tipo de infracciones no solo genera sanciones para quien las comete, sino que también dificulta la construcción de la confianza necesaria para avanzar con un corredor turístico más ágil en Posadas, una herramienta que el sector considera estratégica para fortalecer la integración turística con Paraguay.