El presidente Javier Milei reforzó este lunes el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y anunció nuevas medidas contra empresas y personas que operan en la cuenca del archipiélago sin autorización del Estado argentino. Durante la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, confirmó que ya se iniciaron procesos sancionatorios contra 60 firmas y personas por su participación directa o indirecta en actividades en la zona.
"Desde el anuncio en cadena nacional, ya abrimos proceso sancionatorio contra sesenta empresas y personas que operan, directa o indirectamente, en la cuenca Malvinas sin nuestra autorización", sostuvo el mandatario. Además, confirmó que el Gobierno presentó una denuncia penal contra las empresas vinculadas al proyecto Sea Lion, que opera bajo una licencia otorgada por las autoridades británicas de las islas.
Milei también anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley destinado a ampliar las sanciones. La iniciativa buscará que las empresas que brinden servicios a compañías relacionadas con la explotación de recursos en Malvinas no puedan contratar con el Estado ni con privados en la Argentina. Según explicó, el paquete incluirá además herramientas para reforzar la capacidad de defensa nacional, entre ellas la creación de un Consejo de Seguridad Nacional.
El Presidente insistió en que la política sobre Malvinas debe traducirse en acciones concretas y cuestionó los reclamos que, según su visión, quedaron limitados a declaraciones. "Las declaraciones tienen que estar respaldadas por los hechos y las acciones para no ser discursos vacíos", afirmó. En esa línea, comparó la estrategia actual con la campaña de San Martín y sostuvo que el prócer no liberó el continente mediante discursos, sino "cruzando la cordillera, con logística, con disciplina".
Durante el discurso, Milei también vinculó la cuestión soberana con el desempeño de la economía argentina. Sostuvo que el superávit fiscal, la estabilidad cambiaria, el RIGI, los cambios en la Ley de Hidrocarburos y el desarrollo de Vaca Muerta permiten al país contar con mayores herramientas económicas y diplomáticas para defender su posición. Según afirmó, varias empresas internacionales de servicios petroleros decidieron no participar de proyectos en la cuenca en disputa y priorizar sus operaciones en Vaca Muerta.
El mandatario buscó, además, presentar la cuestión Malvinas como una política que debe quedar al margen de las disputas partidarias. "Malvinas es una causa nacional y con esto no puede haber grieta alguna", afirmó. En un acto atravesado por referencias a la tradición militar argentina, la restitución del sable corvo de San Martín y la historia de los Granaderos, planteó que la soberanía debe sostenerse mediante legislación, sanciones, inversión en defensa y herramientas económicas. El proyecto de ley será enviado al Congreso en los próximos días.