La suspensión de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en la provincia del Chaco generó una reacción positiva en el Gobierno nacional, que observa la decisión como una señal favorable para avanzar con su propia reforma electoral. La medida, impulsada por el gobernador Leandro Zdero, fue destacada dentro de la Casa Rosada como un antecedente que podría fortalecer la discusión sobre la eliminación de las primarias en todo el país.

Según publicó Infobae, el oficialismo nacional considera que la iniciativa chaqueña forma parte de una discusión política más amplia y que puede servir como señal para avanzar con el proyecto que actualmente comienza a ser analizado en el Senado. La reforma impulsada por el Gobierno de Javier Milei contempla, además de la eliminación de las PASO, modificaciones vinculadas al financiamiento de los partidos políticos y el proyecto de Ficha Limpia.

El desafío en el Senado

El oficialismo pretende que el debate avance durante septiembre. Para eso, deberá profundizar las conversaciones con gobernadores y sectores aliados, ya que actualmente no cuenta con los votos suficientes para garantizar el avance de la iniciativa hacia la Cámara de Diputados.

En ese escenario, los gobernadores tendrán un papel central. Algunos sectores aliados ya plantearon la necesidad de obtener garantías y acuerdos antes de acompañar las reformas promovidas por el Ejecutivo. La estrategia oficial apunta a conseguir respaldo político antes del año electoral, con la mirada puesta en las elecciones de 2027.

Chaco, un antecedente político

La decisión chaqueña adquiere una relevancia particular por el vínculo entre Zdero y la administración de Milei. El gobernador es considerado uno de los mandatarios provinciales con mayor sintonía con el Gobierno nacional.

Para la Casa Rosada, la suspensión de las PASO en Chaco demuestra que existe margen para modificar las reglas electorales y abre una puerta para profundizar una reforma que podría cambiar el escenario político de cara a 2027. De todos modos, el camino recién comienza y el oficialismo deberá afrontar una negociación legislativa compleja para convertir sus propuestas en ley.