En el marco del Día de la Industria, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, lanzó una contundente advertencia sobre la grave situación del sector fabril y reclamó un conjunto de medidas urgentes para evitar una mayor destrucción de puestos de trabajo. Durante un acto en la planta de Laboratorio Elea, sin la presencia de representantes del Gobierno nacional, el dirigente empresarial sostuvo que la industria perdió 90.000 empleos asalariados registrados desde agosto de 2023 y que la producción se encuentra un 10% por debajo de los niveles de 2022, con algunos sectores que acumulan caídas de entre el 25% y el 30%.

"El sector industrial, la UIA, pide un puente. Un puente entre la economía que estamos dejando atrás y la economía competitiva que queremos construir", expresó Rappallini, al tiempo que enfatizó que el sector enfrenta un "triple desafío": recuperar la actividad, adaptarse a una competencia internacional cada vez más agresiva y reducir los costos internos que afectan a las empresas.

Los siete reclamos de la UIA

El titular de la central fabril sintetizó en siete puntos las medidas que considera indispensables para atravesar la transición económica sin poner en riesgo el orden macroeconómico:

  1. Reconstruir el crédito y sostener la actividad: la UIA pide financiamiento para capital de trabajo, inversión, vivienda y consumo. "La economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación", sostuvo Rappallini.

  2. Reducir la presión tributaria: propone un Pacto Fiscal Industrial Federal que involucre a Nación, provincias y municipios para bajar gradualmente impuestos como Ingresos Brutos, Sellos, tasas municipales, el impuesto al cheque y otras cargas sobre las empresas.

  3. Combatir la competencia desleal: advirtió sobre el crecimiento de productos que ingresan por circuitos irregulares, la subfacturación, la informalidad y las diferencias entre los controles exigidos a bienes nacionales e importados.

  4. Aliviar el costo de la energía: pidió medidas que mitiguen el impacto de las tarifas de gas y electricidad, luego de que algunas empresas registraran aumentos de entre tres y cinco veces en sus facturas.

  5. Atender la morosidad empresarial: reclamó reprogramar deudas bancarias y fiscales, suspender embargos y acelerar la devolución de saldos a favor.

  6. Mejorar la infraestructura: considerada una condición necesaria para reducir costos logísticos y aumentar la competitividad del sector productivo.

  7. Profundizar la modernización laboral: valoró los cambios legislativos recientes como "un punto de partida", pero reclamó avanzar en la actualización de convenios colectivos y en la reducción de la litigiosidad.

El rol de la industria en la estabilización

Rappallini destacó el aporte de la industria al proceso de desaceleración de los precios. Según los números presentados, en los últimos dos años los precios industriales aumentaron alrededor de un 140%, frente a una suba cercana al 190% del nivel general y de aproximadamente el 400% en los servicios. "La industria le está poniendo el hombro en la estabilización", afirmó.

Antes de desarrollar sus propuestas, el dirigente puso como ejemplo a la industria farmacéutica, sector al que pertenece la planta anfitriona. Señaló que invierte más de US$300 millones por año**, genera alrededor de **48.000 empleos directos y 120.000 indirectos**, produce medicamentos por unos **US$19.000 millones y exporta más de US$1.500 millones anuales.

Un mensaje político sin representantes del Gobierno

La ausencia de funcionarios nacionales en el acto no pasó desapercibida. En el tramo final de su discurso, Rappallini reclamó respeto hacia el sector empresario y evitó confrontaciones directas, pero marcó un claro mensaje político: "Debemos dejar atrás las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen. Podemos tener diferencias, incluso debatir qué políticas necesita la Argentina, pero el respeto tiene que ser parte fundamental de nuestra convivencia democrática".

El presidente de la UIA recordó además que la industria representa cerca del 18% del Producto Bruto Interno, alrededor del 20% del empleo y aproximadamente el 30% de la recaudación fiscal. "La discusión industrial no es una discusión sectorial. Lo que hoy estamos discutiendo es qué país construimos para los próximos 30 años", concluyó.