La venta de Supermercados Día Argentina llegó a su tramo final. La cadena quedó en manos de GDN, el grupo controlado por Francisco de Narváez y dueño de ChangoMás. Según distintas fuentes del mercado, la transacción que rondaría los US$ 55 millones. Aunque todavía restan definiciones contractuales y no hubo anuncios oficiales, el proceso atraviesa su etapa final.
La operación pone fin a casi tres décadas de presencia de Día bajo control español en la Argentina. Día nació en España y tiene su base en Madrid pero está controlada por el fondo de inversión LetterOne, del empresario ruso Mijail Fridman. La Argentina es uno de los dos mercados en los que opera la cadena (el otro es España) y su CEO es un conocido del mercado doméstico: el exdirector de Mercadería de Carrefour Argentina, Martín Tolcachir.
El grupo, que opera cerca de 1.000 tiendas entre sucursales propias y franquiciadas, había iniciado meses atrás un proceso para buscar un comprador o un socio estratégico para su negocio local. Para ello, contrató al Banco Santander, que sondeó potenciales interesados y coordinó el proceso de revisión de la compañía.
En la carrera participaron tres jugadores: GDN, el conglomerado peruano Intercorp y PedidosYa, la plataforma de delivery controlada por Delivery Hero. Sin embargo, en las últimas semanas GDN tomó ventaja y se posicionó como favorito para quedarse con la cadena.
Para De Narváez, se trata de una nueva apuesta por el negocio supermercadista argentino. En 2020 el empresario sorprendió al mercado con la compra de Walmart Argentina, operación que dio origen a ChangoMás. Aquella adquisición incluyó más de 90 locales y unos 9.500 empleados. Ahora, con Día, suma una red mucho más extensa, aunque de formato completamente distinto: tiendas de cercanía, fuerte presencia barrial y una estructura basada principalmente en franquicias.
La compra también refleja una de las tendencias que hoy atraviesan al sector: la búsqueda de escala en un mercado de consumo que todavía no logró recuperar plenamente los niveles previos a la crisis. Mientras los hipermercados y supermercados tradicionales enfrentan la presión de la competencia digital y los cambios en los hábitos de compra, las tiendas de proximidad ganan relevancia por su cercanía y conveniencia.
Día llega a este proceso después de varios años complejos. La filial argentina atravesó un plan de reestructuración que incluyó el cierre de locales de bajo desempeño y una revisión de costos operativos. Durante 2025 cerró 34 sucursales como parte de ese ajuste. Aunque la compañía logró estabilizar parcialmente sus resultados, la casa matriz decidió explorar alternativas para concentrar sus recursos en otros mercados.
La operación representa un nuevo hito en la consolidación del retail argentino y marca la salida de una de las últimas cadenas de capitales europeos que operaba de forma directa en el país.