La Argentina sumará desde mediados de noviembre una herramienta inédita para el abordaje del VIH: un autotest de venta libre que permite a cualquier persona realizarse la prueba en su casa, sin necesidad de extracción de sangre ni de la intervención de un profesional de la salud. Se trata del OraQuick® HIV Self-Test, un dispositivo desarrollado por la compañía estadounidense OraSure Technologies y que en el país distribuirá Laboratorios Richmond mediante un acuerdo de licencia.
El procedimiento es sencillo. La persona debe pasar suavemente un hisopo por la parte exterior de las encías para recoger una muestra de fluido oral, introducirlo en un vial que contiene una solución reveladora —incluida en el envase— y esperar entre 20 y 40 minutos para conocer el resultado. El test detecta anticuerpos contra el VIH-1 y el VIH-2, y según los datos técnicos del fabricante, alcanza niveles de sensibilidad y especificidad superiores al 99% cuando se utiliza correctamente.
El autotest tendrá un precio estimado de $27.500, aunque el valor final podría variar según el canal de comercialización. Estará disponible en farmacias de todo el país y a través de MiTest, la plataforma de comercio electrónico de Richmond. Para el laboratorio nacional, se trata de su primer producto destinado a la venta directa al consumidor.
Los especialistas insisten en un punto central: el autotest no reemplaza el diagnóstico médico. Funciona como una herramienta de tamizaje que puede facilitar el acceso a la detección, pero no confirma por sí sola la infección.
Si el resultado es reactivo (positivo): es necesario realizar estudios de laboratorio posteriores, mediante un análisis de sangre, para confirmar la presencia del virus. El análisis de sangre sigue siendo el método de referencia para el diagnóstico.
Si el resultado es no reactivo (negativo): debe interpretarse con cautela si hubo una posible exposición reciente al virus. El organismo puede tardar en generar suficientes anticuerpos para que la prueba los detecte el llamado período ventana, por lo que un resultado negativo poco después de una situación de riesgo no descarta la infección.
La infectóloga Florencia Cahn, directora de la División Vacunas de la Fundación Huésped y presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), subrayó la importancia de esta herramienta: “Hasta ahora, los tests rápidos se hacen con un pinchazo en el dedo y una gotita de sangre. Pero necesitamos ser más ingeniosos y llegar más temprano al diagnóstico”.
La llegada del autotest responde a una necesidad sanitaria concreta. En Argentina viven alrededor de 140.000 personas con VIH, pero se estima que un 13% (unas 18.200 personas) desconoce que tiene la infección. El dato más preocupante es que el 49% de los nuevos diagnósticos se realiza de manera tardía, cuando ya existe un compromiso del sistema inmunológico, y un 33% de esos casos se detecta en un estadio avanzado.
“Ampliar el testeo y vincular con el sistema de salud es fundamental. Cualquiera puede tener VIH. Y un diagnóstico tardío o avanzado puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte”, advirtió Cahn.
El OraQuick® no es un producto experimental. La FDA de Estados Unidos aprobó su uso en 2012, y actualmente se comercializa en más de 50 países, entre ellos Estados Unidos, integrantes de la Unión Europea y distintas naciones de América Latina como Ecuador, Colombia, Perú, Chile y Brasil. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda los autotests como complemento de las modalidades tradicionales de testeo, especialmente para aquellas personas que tienen dificultades para acceder regularmente al sistema sanitario.
En la Argentina, la Ley Nacional de Sida garantiza el acceso a pruebas gratuitas y confidenciales en hospitales y centros de salud, por lo que el autotest se presenta como una alternativa adicional para quienes prefieren la privacidad del hogar, tienen dificultades para acercarse a un centro de testeo o sienten temor a las agujas.
Durante la presentación del producto, se planteó que, a mediano o largo plazo, la autoridad sanitaria nacional podría evaluar su incorporación a las estrategias públicas de prevención y diagnóstico.
Llega a Argentina el primer autotest de VIH de venta libre