La operación no es una venta discrecional: es la desinversión obligatoria que el Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) le impuso a Telecom como condición para autorizar la compra de Telefónica Móviles Argentina (TMA), dueña de Movistar. Sin ese remedio estructural, la fusión concentraría el 58% del mercado móvil en un solo operador y dejaría a Claro con el 42% restante, configurando un duopolio. El TDC exigió transferir 6 millones de clientes activos (4 millones en el AMBA y 2 millones en el resto del país) a un adquirente independiente, junto con el espectro necesario para operar.
La base móvil que pasa a Metrotel está compuesta por 4.002.013 clientes del Área Metropolitana de Buenos Aires y 2.003.412 del resto del país. A ellos se suman los 211.566 abonados de internet residencial, que tienen una línea de telefonía fija asociada y pertenecen a las 28 localidades alcanzadas por el condicionamiento regulatorio. La cesión incluye contratos, numeración, historial de servicio, saldos no consumidos de clientes prepagos y promociones vigentes.
Además de los clientes, Telecom y TMA transferirán espectro radioeléctrico, el núcleo de red (Core) y los activos de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) desplegados en la Ciudad de Buenos Aires. El paquete también contempla un acuerdo marco de compartición de infraestructura, que incluye ran sharing (uso conjunto de antenas y equipos de radio), roaming nacional e internacional y coubicación de infraestructura pasiva. Estos acuerdos permitirán a Metrotel operar mientras despliega su propia red.
El acuerdo incluye una licencia exclusiva, onerosa y válida únicamente para Argentina para que Metrotel utilice la marca Tuenti. Hasta ahora asociada al segmento prepago, Tuenti pasará a ser la identidad comercial del nuevo operador y competirá de manera directa con Personal (Telecom) y Claro.
Nada. El traspaso será gradual y paulatino, y los clientes conservarán su número, su chip y las condiciones de su contrato. No deberán realizar trámites presenciales ni acudir a oficinas. Según lo informado, los usuarios alcanzados recibirán primero una comunicación de Movistar y posteriormente otra de Tuenti con los detalles de la transición. El cronograma definitivo aún no fue establecido, aunque fuentes de Telecom indicaron que los primeros movimientos podrían comenzar en los próximos días.
Metrotel se convierte así en el tercer operador móvil integral del país. Su estructura accionaria también cambió en las últimas semanas: el 51% pasó a manos de Nippur Fiber Holdings, de los empresarios Luis María Blaquier y Sebastián Caputo, mientras que el 49% restante quedó en poder del fondo estadounidense Beacon. Los nuevos dueños no tienen participación previa en el mercado argentino de telefonía móvil, lo que fue clave para que el TDC los aprobara como adquirentes independientes.
La aceptación de la oferta no cierra la operación. Telecom y Metrotel deberán firmar los contratos definitivos y presentar el acuerdo ante la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) para su instrumentación formal. El organismo ya había aprobado a Metrotel como comprador de los activos, por lo que resta la formalización de la documentación. El pago de los US$ 450 millones se realizará en cuotas y el monto incluye tanto la transferencia de activos como un "mínimo garantizado" bajo el acuerdo marco de compartición de infraestructura.