El senador brasileño y excandidato presidencial, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, abandonó su país después de perder las elecciones frente a Luiz Inácio Lula da Silva y en medio de una investigación judicial por presunto lavado de dinero. La Justicia brasileña le había impuesto restricciones para salir del territorio nacional.
Aunque la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina confirmó que Bolsonaro ingresó legalmente al país junto con su esposa y sus dos hijas, la nueva reconstrucción periodística plantea interrogantes sobre cómo se organizó el traslado y quiénes participaron.
De acuerdo con la investigación, la familia Bolsonaro tenía previsto inicialmente viajar en un avión privado desde Brasilia hacia la zona de la Triple Frontera. Sin embargo, el propietario de la aeronave se habría negado a realizar el vuelo después de que trascendieran públicamente las restricciones judiciales que pesaban sobre el dirigente.
Ante esta situación, los organizadores del traslado habrían decidido modificar el recorrido y realizar el viaje por tierra. Según las fuentes consultadas, Bolsonaro y su familia recorrieron más de 1.600 kilómetros desde Brasilia hasta la frontera con Argentina, un trayecto que demanda más de 20 horas de manejo.
La publicación señala que se habrían utilizado seis vehículos para dificultar la identificación del automóvil en el que viajaba la familia. Este despliegue habría buscado evitar que las autoridades brasileñas detectaran su desplazamiento antes de cruzar hacia Misiones.
La reconstrucción también describe un importante movimiento de aeronaves privadas en aeropuertos de Argentina y Paraguay durante las horas previas a la salida de Bolsonaro. Según Clarín, al menos tres y posiblemente cuatro aviones habrían estado disponibles como alternativas de traslado o para generar maniobras de distracción.
Entre ellos se encontraba un Gulfstream IV, matrícula argentina LV-JQW, operado por la empresa Baires Fly, que aguardaba en el aeropuerto de Puerto Iguazú. También se registraron movimientos de otras aeronaves en la región, incluyendo un Learjet 45 y dos aviones con matrículas estadounidenses cuyos planes de vuelo involucraban a Posadas y, presuntamente, Asunción del Paraguay.
La investigación sostiene que algunos de estos desplazamientos podrían haber funcionado como señuelos para confundir a quienes intentaban seguir el recorrido del dirigente brasileño. Sin embargo, no se estableció de manera independiente que todos esos vuelos formaran parte de una misma operación.
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación está relacionado con la posible intervención de representantes de Estados Unidos en territorio argentino. Según Clarín, fuentes vinculadas con el operativo aseguraron que agentes o representantes estadounidenses habrían colaborado en la coordinación del traslado de Bolsonaro y su familia desde Puerto Iguazú.
La publicación sostiene que el grupo habría ingresado al sector de pista del aeropuerto por un acceso poco visible y que funcionarios extranjeros habrían intervenido en la organización de los trámites previos al despegue. También señala que personal de organismos argentinos, como la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Migraciones y Aduana, habría tenido una participación limitada durante parte del procedimiento.
Estas afirmaciones corresponden a la reconstrucción del medio, basada principalmente en fuentes que solicitaron mantener su identidad en reserva. No constituyen, por sí solas, una confirmación oficial de la intervención de agentes estadounidenses en el aeropuerto argentino.
La investigación también menciona una posible colaboración del Gobierno de Javier Milei. De acuerdo con Clarín, el presidente argentino habría enviado a su asesor Santiago Caputo a Misiones para colaborar con la coordinación del operativo. El artículo señala que se habrían establecido contactos entre representantes estadounidenses y funcionarios argentinos para facilitar el desplazamiento del dirigente brasileño.
No obstante, estas versiones requieren corroboración oficial y no permiten establecer de manera definitiva el grado de participación del Gobierno nacional.
En medio de las versiones sobre la salida de Bolsonaro, la Dirección Nacional de Migraciones de Argentina emitió un comunicado en el que confirmó el ingreso del dirigente y su familia. Según informó el organismo, Flávio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro cruzaron el puente internacional Tancredo Neves, que une Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú, el martes 27 de octubre a las 22:50.
Migraciones sostuvo que los cuatro presentaron documentación habilitante y no tenían impedimentos legales para ingresar a la Argentina, por lo que el trámite se realizó sin incidentes. Además, precisó que a las 23:30 abordaron un vuelo privado de Baires Fly S.A., cuyo plan de vuelo declaraba como destino Guayaquil, Ecuador.
Esta información oficial contrasta con algunos detalles de la reconstrucción de Clarín, especialmente los horarios y las circunstancias de llegada de la familia al aeropuerto. El comunicado argentino confirma el movimiento migratorio, pero no esclarece el supuesto operativo internacional descrito por el diario.
Las sospechas sobre una eventual colaboración estadounidense también generaron repercusiones políticas en Washington. Según la investigación, legisladores del Partido Demócrata solicitaron explicaciones al secretario de Estado, Marco Rubio, sobre la posible intervención de funcionarios estadounidenses en Brasil, Argentina y Ecuador.