En el marco de la reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional que definió el nuevo formato del torneo de Primera División, la AFA anunció oficialmente la llegada del VAR semiautomático al fútbol argentino. La noticia, que quedó en un segundo plano frente a la polémica por el nuevo certamen, marca un salto tecnológico histórico para el arbitraje local.
La confirmación estuvo a cargo de Cristian Malaspina, secretario general de la AFA y presidente de Argentinos Juniors, quien explicó que la empresa proveedora presentó propuestas muy positivas tras una primera experiencia con el VAR tradicional. “El primer caso de éxito va a ser la final del 12 de diciembre. Es un crecimiento muy importante para el fútbol argentino”, afirmó el dirigente.
El estreno oficial será el sábado 12 de diciembre en la final del Torneo Clausura, que se disputará en el Estadio Único de La Plata (Diego Armando Maradona-Tricampeones del mundo). La idea es que el sistema también pueda utilizarse en la final de la Copa Argentina, prevista en principio para el 2 de diciembre, y en la Recopa de Campeones de enero de 2027, aunque estos usos están sujetos a la instalación de la tecnología.
A partir del segundo semestre de 2027, la intención es que el VAR semiautomático esté disponible en todos los estadios de Primera División. “Ya el año que viene, seguramente por temas de implementación a partir del segundo semestre, lo tendremos en todos los estadios de Primera”, detalló Malaspina.
La principal diferencia con el VAR actual es la eliminación del trazado manual de líneas. El sistema reconstruye automáticamente la posición de los jugadores mediante una docena de cámaras de seguimiento que captan el recorrido de la pelota y hasta 29 puntos de datos por cada futbolista, con especial énfasis en las extremidades determinantes para sancionar un fuera de juego.
Además, la pelota incorpora un sensor interno que identifica el instante exacto en que se produce el contacto del jugador que da el pase. Al cruzar esa información con los datos de las cámaras, el sistema mediante inteligencia artificial establece dónde estaba ubicado cada futbolista en ese momento y emite una alerta en cuestión de segundos a la cabina de video.
El proceso es “semiautomático” y no completamente automático: el sistema realiza el cálculo, pero la decisión final sigue en manos de los árbitros, sobre todo en jugadas que requieren interpretación, como definir si un jugador participa activamente o interfiere en la visión del arquero.
La tecnología ya se utiliza con éxito en la UEFA Champions League desde la temporada 2022/23 y en las últimas dos ediciones de la Copa del Mundo de la FIFA. Su desembarco en el fútbol argentino busca reducir los tiempos de revisión y los errores en una de las jugadas más polémicas del deporte.
Con esta medida, la AFA da un paso fundamental hacia la modernización y la transparencia en la revisión de jugadas complejas, dejando atrás años de críticas por el trazado manual de líneas que tantas controversias generó en el fútbol local.