La Casa Blanca confirmó el pedido de renuncia a Kimberly Guilfoyle, señalada en distintas publicaciones por presuntos pedidos de dinero y ofrecimientos de acceso a funcionarios. La exfigura de Fox News y exprometida de Donald Trump Jr. dejó su cargo en medio de una investigación del Inspector General del Departamento de Estado.

La portavoz de la Casa Blanca, Katie Zacharia, confirmó este martes durante su primera conferencia de prensa que el Gobierno había solicitado la renuncia de la embajadora: "Le hemos pedido a la embajadora Guilfoyle que renuncie. Ha sido un activo maravilloso para el equipo y le deseamos lo mejor".

Guilfoyle había llegado a Grecia como uno de los primeros nombramientos diplomáticos del segundo mandato de Donald Trump. Exfiscal, exanimadora de Fox News y expareja del hijo mayor del presidente, su paso por Atenas duró apenas nueve meses antes de que una acumulación de denuncias sobre conducta impropia —dinero, amenazas y favores políticos— la dejara sin el cargo.

El escándalo que precipitó su salida

Las denuncias comenzaron a publicarse a fines de septiembre en The Wall Street Journal y se multiplicaron con el paso de las semanas. El primer informe del diario señaló que la embajadora habría advertido a invitados en una recepción que Estados Unidos podría desestabilizar al gobierno griego si lo decidía. En esa misma publicación se detalló que habría promovido los intereses comerciales de una empresa griega de construcción y energía, y que habría permitido que el lobista de esa compañía participara de reuniones diplomáticas privadas.

Poco después, The Wall Street Journal reveló con mensajes de texto como respaldo que Guilfoyle le había pedido a un donante y simpatizante de Trump que pagara una deuda de su tarjeta de crédito. Según el diario, la diplomática solicitó a Eric Deters, donante republicano y excandidato al Congreso, que le transfiriera USD 100.000 para cubrir una deuda de su tarjeta American Express, poco antes de su audiencia de confirmación en el Senado, en julio de 2025. Los mensajes indicaban que Guilfoyle le había prometido convertirse en su "incondicional en el mundo de Trump" si le enviaba el dinero. Finalmente, Deters no realizó el pago, al argumentar que eso le costaría su matrimonio.

Los abogados de la embajadora rechazaron las acusaciones. Sostuvieron que el monto correspondía a pagos pendientes por servicios que ella había prestado antes de su nominación, entre ellos participaciones en eventos y conferencias.

La reacción de Trump y Rubio

El secretario de Estado Marco Rubio había defendido públicamente a Guilfoyle tras las primeras acusaciones. "Nuestra embajadora ha sido una embajadora sólida aquí", afirmó la semana pasada. Sin embargo, cuando surgieron nuevas denuncias, cambió su postura: dejó de hacer declaraciones sobre el caso y se negó a responder preguntas al respecto.

El propio Trump había manifestado su disconformidad el lunes ante los periodistas: "No estamos contentos. Lo estamos analizando", respondió cuando le preguntaron si consideraba despedirla. Con la renuncia consumada, el martes buscó despegarse: "No, no era miembro de mi familia. Salió con mi hijo hace mucho tiempo [...] Ella se fue a Grecia, estaba haciendo un buen trabajo, pero no nos gustaba lo que leíamos... No hablé con ella, pero no estará allí".

La respuesta de Guilfoyle

La exembajadora anunció su dimisión en un extenso mensaje publicado en su cuenta de X. Allí agradeció a Trump y a Rubio la confianza otorgada y reivindicó los resultados que atribuye a su gestión, entre ellos el impulso a las exportaciones estadounidenses de gas natural licuado hacia Europa y el fortalecimiento de los vínculos de defensa y seguridad con Grecia y la OTAN.

Guilfoyle también se defendió de las acusaciones: "Estas alegaciones son falsas, y tengo la intención de defender vigorosamente mi nombre, mi reputación y mi integridad. He dedicado mi vida profesional a luchar por la justicia, defender lo que es correcto y proteger los valores que hacen a Estados Unidos un país excepcional. No permitiré que acusaciones falsas definan mis décadas de servicio público".

La investigación en curso

Funcionarios que hablaron bajo condición de anonimato dijeron que las acusaciones sobre Guilfoyle son revisadas por el Inspector General del Departamento de Estado. Según informó The Associated Press, el organismo comenzó a analizar las acusaciones, aunque no estaba claro si el procedimiento había derivado en una investigación formal.

Quién es Kimberly Guilfoyle

Guilfoyle, de 57 años, es abogada de formación. Trabajó como fiscal en San Francisco y Los Ángeles entre la segunda mitad de los años 90 y 2004, donde estuvo a cargo de algunos juicios mediáticos que le dieron notoriedad nacional. Durante esa época estuvo casada con Gavin Newsom, entonces alcalde de San Francisco, unión que atrajo gran atención mediática y que terminó en divorcio en 2006.

Tras su paso por la fiscalía, se incorporó a Fox News como comentarista legal y presentadora, convirtiéndose en una voz relevante dentro de la esfera conservadora. En 2018 comenzó una relación con Donald Trump Jr., con quien se comprometió en 2020. Ese mismo año se sumó a la campaña de reelección de Trump padre como asesora y pieza importante en el esquema de recaudación de fondos.

Su nombramiento como embajadora en Grecia fue confirmado por el Senado por 51 a 47 votos, dentro de un paquete de 48 confirmaciones aprobadas con un cambio de reglas republicano. En Atenas mantuvo una presencia pública destacada, con apariciones en eventos sociales y en la portada de Vogue Grecia. En una entrevista con The New York Times el año pasado, defendió esa exposición como una muestra de su compromiso con el puesto.