Boca Juniors y Vasco da Gama abren este martes la serie de semifinales de la Copa Sudamericana 2026. El partido de ida se juega desde las 21.30 en La Bombonera, con arbitraje del chileno Piero Maza, y representa para el Xeneize la oportunidad de sacar ventaja en una llave que definirá como visitante la próxima semana.
El equipo de Rodolfo Arruabarrena llega en su mejor momento futbolístico. Acumula 17 partidos sin derrotas la mejor racha de la era de Juan Román Riquelme como presidente y viene de eliminar a San Pablo en cuartos de final. Sin embargo, la serie ante Vasco lo encuentra con una baja sensible: Leandro Paredes sufrió un desgarro en el empate 2-2 ante Instituto de Córdoba y quedó prácticamente descartado, lo que obliga a reconfigurar el mediocampo.
La ausencia del capitán representa un golpe duro por su influencia en el juego, su liderazgo y su capacidad para manejar los tiempos del equipo. Ante ese escenario, Carlos Palacios y Williams Alarcón integrarían el mediocampo, con Santiago Ascacíbar y Milton Delgado como fijas, mientras que Miguel Merentiel y Enner Valencia se disputan un lugar en la delantera.
Vasco da Gama, por su parte, llega a las semifinales tras una campaña que comenzó en la fase de grupos. Terminó segundo en la Zona G con 10 puntos (tres victorias, un empate y dos derrotas) y en los cruces eliminatorios dejó en el camino a Olimpia e Independiente Medellín. En el Brasileirao marcha 14° y está apenas tres puntos por encima de la zona de descenso, lo que refleja un presente irregular en el torneo local.
El plantel brasileño cuenta con los argentinos Alan Lescano, Santiago Sosa, Claudio Spinelli y Facundo Colidio, aunque este último no podrá disputar la serie porque ya jugó la competencia con River Plate.
En cuanto a la vuelta, prevista para el martes 20 de octubre a las 21.30, la Conmebol confirmó que se jugará en el Maracaná tras una serie de idas y vueltas judiciales y dirigenciales en Brasil. La Justicia de Río había dado marcha atrás con el permiso inicial para usar el mítico estadio, pero finalmente se destrabó la situación y los hinchas de Vasco agotaron 70.000 entradas para recibir a Boca, que podrá llevar 4.000 visitantes.
Del otro lado del cuadro, Atlético Mineiro y Montevideo City Torque definen la otra semifinal, cuyo ganador se cruzará con Boca o Vasco en la final del certamen continental.