Argentina confirmó los primeros tres casos de BA.3.2, un sublinaje de Ómicron conocido informalmente como "Cicada" que se encuentra bajo vigilancia internacional por sus características genéticas. Los casos fueron detectados por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) Malbrán mediante vigilancia genómica y corresponden a residentes de la provincia de Buenos Aires.
Según el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) del Ministerio de Salud, las muestras fueron tomadas entre el 26 de abril y el 18 de julio de 2026. De los 21 genomas secuenciados en ese período, tres (el 14%) correspondieron a BA.3.2. Uno de los pacientes requirió internación por comorbilidades previas, aunque los tres evolucionaron favorablemente.
Qué es "Cicada" y por qué se llama así
BA.3.2 es un descendiente de BA.3, uno de los primeros linajes de Ómicron. La muestra más antigua conocida data del 22 de noviembre de 2024 en Sudáfrica. Su gran cantidad de cambios genéticos llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a clasificarla el 5 de diciembre de 2025 como Variante Bajo Monitoreo (VUM) .
El apodo "Cicada" (cigarra) no es oficial, sino que surgió entre investigadores porque el linaje apareció en 2024, permaneció con escasas detecciones y luego "resurgió" en distintos países, similar al comportamiento de estos insectos.
Síntomas y nivel de riesgo
Hasta ahora, no se identificaron síntomas particulares de BA.3.2 que la diferencien de otras variantes. Los síntomas más comunes de COVID-19 actualmente son fiebre, escalofríos, dolor de garganta, cansancio, congestión nasal, dolor de cabeza, tos, dificultad para respirar, náuseas, vómitos, diarrea y alteraciones del gusto u olfato.
La evidencia disponible tampoco muestra que BA.3.2 produzca una enfermedad más severa. La OMS señaló que no hay datos que indiquen un aumento de hospitalizaciones, cuadros graves o muertes asociados específicamente con este linaje. Si bien los estudios detectaron cambios antigénicos y una reducción de la neutralización en laboratorio, las vacunas disponibles siguen ofreciendo protección frente a formas graves.
Vigilancia, pero sin alarma
Las autoridades sanitarias aclararon que la detección de esta variante no implica un nuevo escenario de alarma. Con la evidencia disponible, BA.3.2 no representa un riesgo adicional sustancial frente a otros linajes que circulan actualmente.
La OMS continúa siguiéndola por su elevada divergencia genética y su comportamiento epidemiológico, aunque entre junio y julio mostró una tendencia estable o descendente a nivel global. La aparición de los casos en Argentina refuerza la importancia de mantener la vigilancia genómica para determinar si el linaje amplía su circulación o si aparecen cambios en sus características clínicas.