El Gobierno del Reino Unido respondió este viernes al discurso que el presidente Javier Milei brindó por cadena nacional sobre las Islas Malvinas y ratificó su posición sobre el archipiélago, luego de que la Argentina anunciara un endurecimiento de las medidas contra las empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en la zona.
El encargado de responder públicamente fue el ministro de Defensa británico, Wes Streeting, quien aseguró que el compromiso de Londres con las islas es "absoluto e inquebrantable". "La declaración de Milei durante la noche nos dice más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas", escribió Streeting en su cuenta de X.
Luego añadió: "Las Malvinas son británicas porque los isleños de las Malvinas eligen ser británicos. Nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable".
La declaración reafirma la postura histórica del Reino Unido, que apela al principio de autodeterminación y al referéndum celebrado en las islas en 2013. La Argentina, en cambio, no reconoce la validez de esa consulta y sostiene que no corresponde aplicar ese principio a una población implantada en un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa.
Precisamente, Milei ratificó esa posición durante su mensaje del jueves. "Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho", sostuvo el mandatario y aseguró que los habitantes de las islas "no tienen un derecho legítimo a la autodeterminación".
Las medidas anunciadas por Milei y el factor Trump
Durante la cadena nacional, Milei aseguró que existen "vientos de cambio" en el escenario internacional que podrían favorecer el reclamo argentino y destacó especialmente las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Trump puso en duda en los últimos días cuál sería la posición estadounidense ante una eventual nueva crisis por las islas y sugirió que Washington podría revisar su postura. Sin embargo, hasta el momento Estados Unidos no anunció formalmente un cambio de política sobre la disputa de soberanía.
Milei utilizó esas señales para plantear que se abre una nueva oportunidad diplomática para la Argentina y, al mismo tiempo, anunció medidas destinadas a frenar la explotación de recursos naturales en las aguas circundantes al archipiélago.
El eje principal es el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration en la cuenca norte de Malvinas. El Gobierno argentino considera que el emprendimiento avanza sin autorización nacional y constituye una amenaza para sus intereses soberanos.
Entre las decisiones anunciadas figura la reglamentación de mecanismos para acelerar las sanciones previstas por la Ley 26.659 y un proyecto que busca ampliar las penalidades contra empresas, directivos, accionistas y proveedores que intervengan en actividades de exploración o explotación sin autorización argentina.
Milei también anunció mayores recursos para Defensa y la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego, dentro de una estrategia para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Qué dijo la prensa británica
El nuevo capítulo de tensión también ocupó un lugar central en los medios del Reino Unido. Sky News siguió durante la madrugada el discurso de Milei y publicó un análisis de su corresponsal Mark Stone, quien consideró que, aunque el reclamo argentino no es nuevo, existen factores que hacen diferente el escenario actual.
Entre ellos mencionó las declaraciones de Trump, la explotación petrolera alrededor de las islas y las dudas existentes en el propio Reino Unido sobre su capacidad militar. Stone remarcó, de todos modos, que Milei no habló de una acción militar y que las medidas anunciadas se concentraron en sanciones económicas y en el fortalecimiento de la presencia argentina en el Atlántico Sur.
Horas antes de la cadena nacional de Milei, The Independent había publicado una columna de su editor político, David Maddox, titulada "El movimiento de Trump sobre las Malvinas demuestra que el Reino Unido debe estar preparado para defenderse". El artículo reflejó la preocupación que ya habían provocado en Londres las declaraciones de Trump y advirtió sobre la necesidad de que el Reino Unido mantenga capacidad militar suficiente para defender las islas.