La crisis de Musimundo también impactó de lleno en Chaco. La empresa cerró cuatro sucursales en la provincia y dejó sin trabajo a unos 30 empleados, quienes fueron informados de la decisión durante la jornada del sábado, según pudo saber Libertad.

Los cierres alcanzaron a los locales ubicados en Fontana, Barranqueras y dos sucursales de Resistencia. Hasta entonces, los trabajadores no habían recibido una comunicación formal sobre el futuro de sus puestos y, de acuerdo con la información recogida por este medio, dentro de la empresa circulaban solamente rumores sobre una posible reducción de la actividad.

La confirmación llegó finalmente el sábado. Este lunes, además, comenzaron a llegar los telegramas de despido a los empleados afectados, formalizando la desvinculación de alrededor de 30 personas en territorio chaqueño.

Aunque los locales dejaron de funcionar comercialmente, este lunes algunos puntos permanecían abiertos únicamente para recibir a clientes que todavía deben abonar cuotas, sin la operatoria habitual de venta de electrodomésticos.

La medida forma parte de una fuerte reestructuración de CARSA S.A., firma chaqueña que explota la marca Musimundo en distintas provincias del Nordeste y que atraviesa desde hace meses dificultades económicas y financieras.

El cierre no quedó limitado a Chaco. Durante el mismo fin de semana se conocieron medidas similares en Corrientes, Misiones y Formosa, con clausura de sucursales y decenas de trabajadores alcanzados por despidos.

En Corrientes, empleados de distintos locales también relataron que fueron informados sobre el cierre prácticamente al finalizar la jornada del sábado y que aguardaban la llegada de los telegramas. Allí se reportaron cierres tanto en la capital provincial como en localidades del interior.

La situación de CARSA venía deteriorándose durante los últimos meses. La compañía había avanzado con un proceso de reestructuración y concurso preventivo, en medio de un elevado nivel de endeudamiento, caída del consumo y dificultades para sostener el abastecimiento y el financiamiento de sus operaciones.

Trabajadores de otras provincias habían advertido además sobre una progresiva reducción del stock y problemas en la operatoria cotidiana de las sucursales, señales que alimentaron durante semanas las versiones sobre posibles cierres.

En Chaco, sin embargo, los trabajadores aseguran que no tuvieron una confirmación anticipada. El sábado conocieron que las cuatro sucursales dejarían de operar y este lunes comenzaron a recibir formalmente las notificaciones de despido.