El cierre y venta de los históricos Hipermercados Libertad marca el final de una etapa para una de las cadenas más emblemáticas del interi...
El cierre y venta de los históricos Hipermercados Libertad marca el final de una etapa para una de las cadenas más emblemáticas del interior argentino. Detrás de esta decisión existe una larga historia empresarial internacional que comenzó hace más de dos décadas y atravesó cambios de dueños, crisis financieras y una profunda transformación del negocio supermercadista.
La cadena Libertad nació en Córdoba de la mano del empresario Euclides “Tati” Bugliotti, quien convirtió al supermercado en uno de los gigantes comerciales más importantes del país. Sin embargo, en 1998 la empresa fue adquirida por el grupo francés Casino, uno de los mayores operadores de retail de Europa.
Durante años, Casino expandió la marca Libertad en el interior argentino con hipermercados, patios de comidas, centros comerciales y los conocidos “Paseo Libertad”, apostando a un modelo que combinaba supermercados y shopping centers en un mismo predio.
Pero con el paso del tiempo, el grupo francés comenzó a atravesar problemas financieros a nivel global. La fuerte deuda acumulada obligó a Casino a reorganizar sus operaciones internacionales y desprenderse de activos estratégicos. En ese contexto, la operación argentina quedó bajo la órbita del Grupo Éxito de Colombia, también controlado por Casino.
La crisis del holding francés derivó luego en una intervención y reestructuración empresarial, proceso que terminó con la venta de Grupo Éxito al Grupo Calleja, conglomerado salvadoreño dueño de la cadena “Super Selectos”, líder supermercadista en Centroamérica. La operación se concretó en 2024 y convirtió a Calleja en el nuevo propietario de Libertad en Argentina.
Sin embargo, apenas dos años después, Grupo Calleja decidió cambiar completamente la estrategia comercial de Libertad. En marzo de 2026 anunció la venta de 12 de sus 14 hipermercados a La Anónima, incluyendo sucursales históricas de Córdoba, Rosario, Tucumán, Salta, Posadas y otras ciudades del interior.
La decisión no implicó una retirada total del país, sino un cambio de enfoque: Calleja resolvió abandonar progresivamente el negocio de supermercados para concentrarse exclusivamente en el negocio inmobiliario y los centros comerciales “Paseo Libertad”.
Actualmente, el grupo mantiene la operación de los shoppings y espacios comerciales, considerados hoy uno de los activos más rentables de la compañía en Argentina. Incluso, directivos de Libertad señalaron que el objetivo es fortalecer el desarrollo de real estate y consolidarse como uno de los principales operadores de centros comerciales del interior del país.
En ciudades como Resistencia, algunas sucursales no pasarán a La Anónima sino a operadores locales, marcando el final definitivo de la marca Hiper Libertad en varias provincias argentinas.
Así, después de más de 35 años de historia y tras pasar por manos cordobesas, francesas, colombianas y salvadoreñas, Hipermercados Libertad inicia su despedida del país, dejando atrás una marca que durante décadas fue símbolo del consumo y los grandes centros comerciales del interior argentino.


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